Una mujer cubana del sur de la Florida que llegó hace apenas dos años de la isla se está quejando de estar sufriendo daños colaterales de salud a consecuencia de un procedimiento cosmético.

Dailén García de 20 años quería cambiar la apariencia de sus glúteos. Madre de un bebé de 7 meses acudió a una clínica cerca de su centro de trabajo, que se anunciaba con cirujanos plásticos certificados en su publicidad.

García dice que el 26 de marzo de este año en la clínica Cuerpos de la calle Flagler le dijeron que le estaban inyectando Artefil, y empezó a sentir falta de aire, temblores y pérdida de la visión. Una situación que la llevó a estar internada en el hospital durante 10 días, parte del tiempo en cuidados intensivos, según ella a punto de morir.

Según el abogado de García usaron un producto no apropiado para el procedimiento estético en los glúteos, o un producto que fue adquirido fuera del país y traído a los Estados Unidos.

El abogado está a punto de presentar una demanda legal.