Las imágenes de una brutal golpiza a una Dama de Blanco en Santiago de Cuba, al Oriente de la isla de Cuba, está provocando indignación en todo el mundo por el grado de salvajismo, enajenación social y vergonzoso comportamiento humano.

En el reparto de Altamira, Santiago de Cuba, la activista por los Derechos Humanos Marina Paz fue acosada y bestialmente maltratada por una turba mezclada con policías mujeres y agentes de la policía política vestidos de civil.

En comportamiento propio de asnos y energúmenos la mujer fue golpeada, robada y dejada desnuda en plena calle, como parte de la fuerte represión que el régimen comunista de Raúl Castro ha desatado en la caldeada zona de Santiago de Cuba contra activistas civiles de UNPACU y las Damas de Blanco.