Una pareja de colombianos de nombre Mariela Forero y Armando Rey  convirtieron una plaga en un negocio.

La pareja decidió que los caracoles que devoraban sus plantas ornamentales se convertirían en alimento, y a partir de ese momento en vez de matarlos los comenzaron a criar.

En estos momentos procesan hasta cuatro toneladas de carne de 200 mil caracoles en forma de ceviche, en lo que es un negocio internacional con mercados en países como Francia, España y Estados Unidos.