Tres venezolano-americanos que tenían oficinas en la lujosa zona financiera de Brickell  fueron arrestados por supuestamente estafar en un esquema de pirámide a decenas de personas que les dieron millones de dólares para invertirlos en metales preciosos, petróleo, divisas y cuentas de cheques de alto interés, pero el problema era que estas supuestas inversiones nunca existieron en realidad.

Los acusados nunca le pagaron las ganancias a los inversionistas, y en su lugar compraron autos, gastaron en lujosas cenas, pagaban apartamentos de lujo y gastaron a manos llenas en lujosas tiendas y en boletos de avión, según las acusaciones de los federales.

Los arrestados son Antonino Castro, de 65 años, de Hialeah; Betsy Aguiar Molina, de 41 años, de Miami Lakes y Anibangel Molina, de 42 años, de Nueva York.

De ser encontrados culpables, podrían ​​estar hasta 20 años de prisión.