Cuando el cáncer entra en nuestras vidas, involucra lo mismo a quien lo padece, que a los seres queridos. Si bien, el apoyo de familiares y amigos es esencial, también puede implicar retos y confusiones. Para brindar un soporte verdadero, hay que ponerse en los zapatos del paciente, saber escuchar y mantener la perspectiva.

Ante el diagnóstico

Frente a la sospecha de cáncer, encontrarse a la espera de los resultados que lo descarten o confirmen, es una experiencia perturbadora. El apoyo de los seres queridos es fundamental desde este primer momento, ya que es aquí cuando inician los pensamientos acerca del riesgo a la vida y sus implicaciones.

Aunque estas reflexiones son naturales, de acuerdo con la Sociedad Americana contra el Cáncer, es importante tomar en cuenta que millones de personas que han tenido cáncer están vivos hoy en día y que la mayoría de los cánceres son tratables. Son estos mensajes de esperanza, lo que una persona relacionada con el cáncer necesita escuchar.

Por otro lado, la presencia de algún ser querido durante la cita con el médico destinada a revelar los resultados de las pruebas, es fundamental. La Sociedad Americana contra el Cáncer señala que, escuchar que se tiene cáncer es tan impresionante, que para los pacientes puede ser difícil asimilar en ese momento cualquier otra información, por lo que si una persona de confianza, escucha los detalles, podrá compartirlos posteriormente.

Manejar las emociones

Por más amor, cariño y apoyo que una persona con cáncer reciba de sus seres queridos, es probable que se muestre poco amigable, irritable e incluso que se enoje con quienes más quiere. La Sociedad Americana contra el Cáncer, indica que es usual sentirse frustrado y furioso por la enfermedad y cómo ésta afectará su vida y la de su familia, y que no siempre es fácil o suficiente poner los sentimientos en palabras, por lo que se descarga la ansiedad en las personas cercanas.

La entidad puntualiza que algunas personas con cáncer tienden a comportarse como indefensos o sumamente necesitados y que, si bien es normal frente a un padecimiento cuyo tratamiento posiblemente le impida realizar ciertas actividades, es importante para los pacientes continuar con su vida de la manera más normal posible, ya que, mantenerse con responsabilidades, les ayudará a conservar el control y la confianza.

Separarse de la enfermedad

La Sociedad Americana contra el Cáncer, remarca la importancia de no dejar de compartir con los pacientes las actividades que solían disfrutar, pues una de las cosas que más aprecian, es que un ser querido recuerde que no sólo es una persona con cáncer, sino alguien con hobbies, intereses, talentos y defectos, como cualquier otra.

Fuente: Sociedad Americana contra el Cáncer