¿Quién puede resistirse a una sabrosa parrillada? Pero si nuestra silueta se reciente y tomamos conciencia de que debemos bajar unos kilos, podemos terminar aceptando que es el fin de las barbacoas por una temporada… Pero no es necesario ser tan drásticos: Hace tiempo que expertos en nutrición han abierto el juego y hoy podemos hablar del concepto de “Barbacoa Light”.

Los enemigos de nuestra dieta en una barbacoa son las carnes con mucho contenido graso, así como las salsas y la ingesta alcohólica. Es muy probable que si comentas el concepto de hacer una barbacoa sana con el resto de tus invitados incluso se diviertan con la idea.

Es importante entender que en toda dieta es crucial el concepto de saciedad. Tu cerebro es un protagonista en este proceso. El orden en que ingieres los alimentos puede tener una influencia sobre tu saciedad. Es decir para cuando toque el turno de los alimentos que engordan más te servirás menos y quizás incluso los evites, tu cerebro dirá: “estamos llenos”.

Los expertos recomiendan comenzar por las ensaladas. Prepara más de una. Que sean coloridas y variadas. Una perfecta invitación al paladar. Ponlas al alcance de tus comensales mientras se prepara la carne. Además, de esta manera, evitarás los entrantes que engordan: como patatas, chorizos y frutos secos. No abuses de la mayonesa y patata en las ensaladas, mejor utiliza hojas verdes.

Agua y cervezas sin alcohol. Es importante que disminuyas la cantidad de colas y de alcohol. Puedes incluir algunas jarras de zumos y también agua. Unas buenas cervezas heladas pero sin alcohol puede suponer un ahorro importante de calorías.

Pescados y mariscos. Son la esencia de la dieta mediterránea y están presentes en cualquier barbacoa litoral de España, Francia, Italia y Grecia. ¿Porqué no vamos a incluirlos también?

Además si tu ciudad es marina o está frente a un río es probable que tengas acceso a excelentes alimentos marinos. Habla con el pescadero y que te de consejos sobre cuáles son las mejores maneras de prepararlos.

El Pollo es sano y no engorda. El pollo es delicioso y no contiene tantas calorías. Los expertos recomiendan comerlo sn piel, que aunque deliciosa es grasa. 100 gramos de pollo con piel rondan las 170 calorías, mientras que los mismos 100 granos sin piel llegan solo a las 110.

Carne a las brazas: No todas las carnes son iguales. Por ejemplo la diferencia en carne vacuna entre un corte magro y uno graso puede ser del 100%, con 200 calorías por 100 gramos para el primero y 200 calorías por 100 gramos para el segundo. Algunos cortes recomendables son: el lomo, el solomillo y el filete mignon. Además es importante saber que entre las carnes rojas la ternera suele tener menos calorías que el cerdo o el cordero. Tip importante: no bañes tu trozo de carne en salsas, ellas son las que más engordan, aparte de distorsionar el sabor de la carne.

Disfruta de una buena barbacoa y al mismo tiempo cuida tu salud y la de tu familia. Si quieres más ideas sobre una barbacoa saludable y hábitos sanos de alimentación consulta lo que dicen los nutricionistas de Meals Matters, haz clic aquí (está en inglés).