Junto con el calor también llega el momento de hacer algunos arreglos en tu casa para que las cuentas no aumenten más de lo debido y marques la diferencia a la hora de cuidar el medioambiente. Para poder disfrutar de la temporada de verano al máximo, te proponemos estas ideas sencillas con las que podrás mantener tu casa en forma económica y confortable.

Lo primero que debes hacer es estudiar los puntos débiles del hogar, definir los ambientes que más se utilizan y realizar las intervenciones necesarias para que no tengas que vivir amarrado al aire acondicionado. Apunta estos consejos y ponte manos a la obra.

Puertas y ventanas. Instala toldos, cortinas opacas o persianas en las ventanas donde incida más el sol: son métodos muy eficaces y simples para reducir el calor de una vivienda. Sella los marcos de las ventanas y puertas con burletes de silicona: el 50% de los cambios de temperatura se da a través de las aberturas.

Con sólo movimiento, sentirás alivio. Un ventilador puede ser suficiente en muchos casos para mantener un aceptable confort: el movimiento de aire produce una sensación de descenso de temperatura de entre 3 y 5°C. A su vez, su consumo de electricidad es bajo. Al utilizar ventilador ahorra un 98% más que usando aire acondicionado.

El lugar del aire acondicionado. El lugar más adecuado para colocar el aire acondicionado es la parte donde menos da el sol en la casa. En días calurosos enciende el equipo antes de que tu casa se caliente y mantén las ventanas cerradas.

Cómo utilizar el aire acondicionado. Al encender el aparato de aire acondicionado, no ajustes el termostato a una temperatura más baja de lo normal: no enfriará la casa más rápido y el enfriamiento podría resultar excesivo. Por lo tanto resultará en un gasto innecesario.

Electrodomésticos. Evita en la medida de lo posible tener cerca aparatos que emitan calor, como hornos, microondas u ordenadores. Además, son fuentes inmensas de emisión de energía, así que raciona sus usos y optimízalos. Una buena opción es usar estos aparatos durante las horas menos calurosas, es decir, por la mañana y por la noche, y mantener cerrado el ambiente en el que se estén usando.

La luz. Reemplaza las clásicas bombillas incandescentes por bombillas fluorescentes compactas. Las bombillas fluorescentes usan un 66 % menos de energía, calientan menos, duran más y son más ecológicas.

El agua. Para reducir la utilización del agua existen varias alternativas: consume agua de grifo hervida o purificada, enjuágate la boca utilizando un vaso para que el agua no corra; procura que el baño de inmersión sea un lujo esporádico. Los tanques de agua de lluvia son una excelente manera de solucionar el tema del agua protegiendo el medioambiente y ahorrando dinero. El agua de estos tanques se puede conectar con las duchas, lavadoras, otros electrodomésticos y, por supuesto, con el jardín. El valor de estos tanques depende de su tamaño y de la instalación de las cañerías. Es una forma ideal de marcar la diferencia.