La ciencia sostiene que no es un mito: Hay un vínculo directo entre la duración y calidad del sueño y sus consecuencias sobre la piel. Frases como: “Estás radiante” tienen un vínculo directo con nuestra piel y nuestros hábitos de sueño.

Expertos de la Academia Americana de Dermatología explican que el buen sueño disminuye la generación de arrugas debido a que nuestro cuerpo baja las temperaturas y cambia su pose habitual horizontal. En los momentos previos a dormir el organismo reduce la temperatura corporal en medio grado y el sistema circulatorio aumenta el fluir de sangre hacia nuestra piel. Es por eso que muchas veces antes de dormir nuestra cara parece sonrojada.

Durante las fases más profundas del sueño tiene lugar la verdadera renovación del aspecto de nuestra piel. Es en los momentos de sueño pesado cuando nuestro cuerpo segrega hormonas de crecimiento que ayudan a reparar y reconstruir los tejidos del cuerpo. Las hormonas de crecimiento también tienen un rol vital en la estimulación de la formación de colágeno.

Por el contrario, no dormir bien afecta nuestra salud y apariencia. Cuando tienes 20 años puedes pasarte una noche entera bailando y al día siguiente lucir aun radiante. Lamentablemente con el paso del tiempo la falta de sueño es visible de forma mucho más patente en nuestras caras. No dormir bien afecta al sistema autoinmune, lo que puede disparar distintos tipos de problemas para tu piel: eczemas, sarpullidos y acné. Además no tener buen sueño deja secuelas fáciles de detectar: ojeras, falta de brillo en la piel, arrugas más pronunciadas.

La Fundación Nacional del Sueño de los EE.UU. sostiene que no hay un número mágico de horas de sueño aplicable a todas las personas. Se cree que la cantidad de sueño diaria necesaria para las personas oscila entre las 7 y las 9 horas dependiendo de cada uno. Además hablar solo de la duración es complicado, ya que la calidad del sueño tiene mucha influencia en su rendimiento. Insomnio, despertares continuos, dormir en sitios ruidosos pueden tener por efecto que aunque durmamos las horas de rigor, no hayamos alcanzado un sueño profundo o reparador.

Para mantenerte bella por mucho tiempo una de las claves es dormir bien. Dale a tu sueño la importancia que se merece y tu piel lo agradecerá.

Si quieres más información sobre los beneficios del sueño en tu piel haz clic aquí y visita la web de Sleepdex.org.