REDACCIÓN DE DEPORTES - El manejador de los Marlins de Miami, el venezolano Ozzie Guillén, tardó poco tiempo en verse envuelto en la polémica por sus comentarios políticos relacionados con la "admiración" que "siente" por el expresidente cubano Fidel Castro.

El comentario hecho por Guillén en una entrevista que concedió a la revista "Time" en la que dijo que "adoraba" a Castro, lo llevó a tener que hacer una declaración pública en la que se "disculpó" y el equipo también dio a conocer un comunicado oficial para "criticar" al dictador cubano.

Guillén le dijo a la revista "Time" que él adora a Castro y lo respeta por mantenerse en el poder por tanto tiempo.

Cuando Guillén leyó sus comentarios el viernes, reconoció que se sintió enfermo por que sabía cómo iban a reaccionar las personas y más todas las del exilio cubano que residen en Miami, donde tiene su sede el equipo de los Marlins.

Guillén convocó a los periodistas que escriben sobre el equipo para una reunión a puerta cerrada antes del partido que disputaron contra los Rojos de Cincinnati y ganaron por 8-3 para la primera victoria de la nueva temporada.

El polémico piloto venezolano no tuvo problemas en reconocer su "error" y se disculpó de lo sucedido.

"Me disculparé si herí los sentimientos de alguien, o los pensamientos de alguien", comentó Guillén a los periodistas. "Quiero que sepan que estoy ciento por ciento en contra -lo repito de nuevo- de la manera en que este hombre ha estado tratando a las personas durante los últimos 60 años".

Por su parte, en respuesta al artículo de la revista, los Marlins divulgaron un comunicado en que sostienen que "no hay nada que respetar" acerca de Castro.

"Es un dictador brutal que ha causado inimaginable dolor por más de 50 años. Vivimos en una comunidad llena de víctimas de esta dictadura, y la gente en Cuba sigue sufriendo hoy", subraya el comunicado de los Marlins.

No es la primera vez que Guillén ha hecho comentarios fuertes sobre un líder controvertido y que le han generado animadversión hacia su persona y los equipos que dirige.

El pasado septiembre, durante su primera conferencia de prensa como piloto de los Marlins en septiembre, se irritó ante la sugerencia que le hicieron que apoyaba al presidente venezolano Hugo Chávez.

"No le digan eso a mi esposa, por que ella odia a ese hombre. Lo odia a muerte", comentó Guillén. "¿Yo apoyé a Chávez? Si yo estaba apoyando a Chávez, ¿ustedes creen que sería ahora el manejador de los Marlins?. Yo nunca apoyé a Chávez".

Guillén comentó que él nunca ha hablado con Chávez, pero en realidad apareció en el programa radial del líder venezolano en dos ocasiones en octubre de 2005, cuando consiguió el título de la Serie Mudial al frente de los Medias Blancas de Chicago, equipo con el que ha estado hasta la pasada temporada.

En ese momento, Guillén declaró: "No a mucha gente le agrada el presidente. A mí sí. Mi mamá se entera me va a matar, pero es un honor hablar con el presidente"

Guillén se convirtió en ciudadano estadounidense en 2006, y ha sido más crítico con Chávez en los últimos años.

"No es mi culpa que Chávez sea el presidente", argumentó Guillén. "Yo no lo puse ahí... Tenemos lo que nos merecemos".

Ahora su valoración ha podido ir demasiado lejos en una comunidad como la del exilio cubano que vive en Miami y que le pueda convertir su estancia en una auténtica "pesadilla" si al final el equipo no rinde al máximo en el apartado deportivo