La Habana - Bolivia, Ecuador y Chile se han convertido en los últimos 20 años en nuevos destinos dentro de América Latina para los cubanos que deciden emigrar de la isla, además de otros países tradicionales como México y Venezuela, informó hoy el semanario oficial Trabajadores.

La directora del Centro de Estudios de Migraciones Internacionales en Cuba, Ileana Sorolla, afirmó que actualmente la migración cubana en la región "está orientada hacia aquellas naciones donde existen los asentamientos históricos más antiguos (México, Argentina, República Dominicana, Venezuela)".

"Y en las últimas dos décadas también están Bolivia, Ecuador, Chile", añadió la especialista, en una entrevista concedida a Trabajadores y publicada este lunes.

Sorolla destacó que "hoy la migración cubana es, esencialmente, de carácter económico, con manifestaciones laborales, temporales, familiares", aunque sin precisar cifras de esos movimientos.

Sobre la nuevas medidas migratorias que entraron en vigor en la isla el pasado 14 de enero, consideró que "abren un nuevo capítulo en la historia migratoria del país" y subrayó que "benefician a todos los cubanos".

La reforma migratoria, una de las medidas más populares del presidente cubano Raúl Castro, puso fin a engorrosos trámites que el Gobierno imponía a los cubanos para poder viajar.

Entre otros, eliminó el "permiso de salida", amplió de 11 a 24 meses el tiempo en que un cubano puede permanecer en el exterior por motivos particulares y facilitó la entrada temporal de emigrados, incluso de algunos que abandonaron "ilegalmente" la isla.

Sorolla advirtió que la reforma fue impulsada en momentos en que existen aún "factores de agresividad" por parte del Gobierno de Estados Unidos como la llamada ley de Ajuste promulgada en 1966, que permite a los cubanos que logran entrar en territorio norteamericano obtener la residencia permanente después de un año y un día.

Agregó que desde Estados Unidos "se sigue manipulando" el tema migratorio: "se llevan a cabo campañas mediáticas, se crea incertidumbre".

La opinión de la especialista es que las medidas de la reforma migratoria "son valientes, soberanas y responden, en primer lugar, a los intereses del pueblo, más allá de los antecedentes decimonónicos del conflicto bilateral" entre Cuba y EE.UU.