Las siete empleadas de un restaurante Versailles acusadas la semana pasada de hurto y fraude organizado arriesgaron su libertad y su reputación por apenas $300, según ha trascendido.

Las mujeres fueron arrestadas el pasado viernes y fueron identificadas este lunes.

Ahora se encuentran libres tras el pago de fianza.

Lo curioso del caso es que según los propietarios del negocio, las empleadas no se llevaron dinero directamente de la caja registradora.

Su falta fue presuntamente mucho más simple. Las siete vendían unos cupones de $9 que recibían de sus jefes cada día para comer en el local.

Se los vendían a los clientes y en total el botín de cada una se calcula en $300, dijo la policía.

Las acusadas son Yordanka Marimón, de 34 años; Eida Yera Caballero, de 42; Zenia Damas, de 34; Yusimy Aguilar Santalla, de 35; Iliana Lantigua, de 38; Yamile del Rosario Martínez, de 40; y Yanay Gacet Acosta, de 24.

Lee aquí el informe oficial de la policía sobre este caso.

Todas ellas han sido formalmente encausadas bajo cargos de hurto y fraude organizado.

Las siete eran empleadas de Global Miami J.V., empresa propietaria de varios restaurantes en el aeropuerto.

El restaurante donde presuntamente tuvieron lugar los hurtos fue el Versailles de la Terminal D.

Global Miami calculó que cada una de ellas obtuvo unos $300 mediantes estas simples operaciones.

Ahora enfrentan una posible pena máxima de 15 años de cárcel por el delito de fraude organizado.

Según la empresa Global Miami, se instalaron cámaras de seguridad y un programa especial en las cajas registradoras del restaurante para rastrear las ventas y compararlas con el dinero que entraba.

La evidencia indicó que se estaban cometiendo robos, dijo Christopher Descalzo, uno de los socios de Global Miami.

"Se estaban metiendo el dinero en el bolsillo", dijo Descalzo .

Global Miami contactó a la policía, que revisó la evidencia y decidió arrestar a las siete mujeres.