ATENAS -  Un nuevo robo del patrimonio griego, el segundo en poco más de un mes, ha despertado la alarma y el debate en el país sobre la falta de modernos sistemas de seguridad y personal de vigilancia, reducido por los recortes exigidos por los acreedores internacionales de Grecia.

Este último robo ocurrió en el antiguo museo de Olimpia, uno de los dos edificios donde se exhiben restos de la patria de los Juegos Olímpicos, mientras que el anterior tuvo lugar en la Galería Nacional de Arte de Atenas el pasado 9 de enero.

En torno a las 7:30 de la mañana de este viernes hora local, dos ladrones encapuchados aprovecharon que la vigilante desconectaba la alarma para entrar en el edificio y reducirla a punta de pistola.

La vigilante, que fue amordazada y atada a una silla, fue preguntada por el lugar donde se guardaban las coronas de oro, pero ésta replicó que no había tal tipo de objetos en el edificio, que es el museo menor dentro del complejo de las ruinas de Olimpia.

Así pues, los ladrones rompieron varias vitrinas y se llevaron estatuillas de bronce, varias piezas cerámicas y un anillo de oro pertenecientes a las colecciones de Historia de los Juegos Olímpicos de la Antigüedad, según informaron a Efe fuentes policiales.

Los expertos del museo aún no han concluido su estimación del coste de los objetos robados -que algunos aseguran son de "valor incalculable"- y todavía no se sabe con exactitud cuántas piezas han desaparecido, aunque la policía cree que entre 65 y 68.