MEXICO - El gobierno de México aseguró el lunes que una feroz batalla entre los dos carteles de las drogas más grandes ha provocado las recientes masacres que han sacudido al país, incluida la de 49 personas el fin de semana en el estado norteño de Nuevo León, halladas sin cabezas, manos o pies.

El secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, dijo en rueda de prensa que esta "violencia irracional" se originó en la alianza que hizo el cartel de Sinaloa, considerado uno de los más poderosos del mundo, con el del Golfo para enfrentar a sus rivales de Los Zetas.

"Lo que enfrentamos ahora son episodios de violencia que todo sugiere se derivan de la pugna entre el Pacífico, sumado al Golfo, en contra de Los Zetas", dijo el funcionario.

El gobierno mexicano se refiere ahora al cartel de Sinaloa como del Pacífico.

El último hecho violento se suscitó el fin de semana cuando autoridades encontraron 49 cadáveres decapitados y mutilados en una carretera que conecta el norte de la metrópoli mexicana de Monterrey con la frontera de Estados Unidos.

En la primera quincena de mayo otras dos masacres sacudieron al país, primero en la ciudad fronteriza norteña de Nuevo León cuando fueron localizados 23 cuerpos (nueve colgados y 14 decapitados) y después con el hallazgo en el estado occidental de Jalisco de 18 personas desmembradas.

"Esta sucesión de hechos se deriva de una pugna directa entre las organizaciones delictivas del Pacífico y Los Zetas, en su intento por controlar plazas y rutas de su negocio criminal", dijo Poiré.

El funcionario dijo que otros hechos ocurridos en meses anteriores ya reflejaban la pugna entre ambos carteles, por ejemplo, el asesinato de 35 personas, cuyos cuerpos fueron arrojados a plena luz del día en el puerto de Veracruz.

Las autoridades señalaron entonces como presuntos responsables a miembros del cartel Jalisco Nueva Generación, un grupo asociado a Sinaloa.

La violencia atribuida al narcotráfico y el crimen organizado ha dejado más de 47,500 muertos desde diciembre de 2006, cuando el gobierno del presidente Felipe Calderón lanzó una ofensiva contra los carteles de las drogas.

Las cifras oficiales sólo contabilizan hasta septiembre de 2011, por lo que organizaciones civiles señalan que el número de asesinados supera los 50,000 hasta ahora.