Por lo menos tres tornados tocaron tierra en Oklahoma, entre ellos uno en Tulsa, y dos más afectaron Arkansas el jueves cuando un poderoso sistema de tormentas atravesó el centro del país. Por lo menos nueve personas resultaron lesionadas.

El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que por lo menos un tornado tocó tierra el jueves por la noche en Broken Arrow, un suburbio de Tulsa. Sin embargo, el tornado no pareció ser tan fuerte como el que arrasó una zona suburbana de Oklahoma la semana pasada.

El meteorólogo Pete Snyde, del SMN en Tulsa, dijo que parecía que el meteoro dañó el techo de algunos edificios, y la policía declaró al “Tulsa World” que no tenía reportes de edificios destruidos.

Previamente, dos tornados tocaron tierra en Oklahoma y Arkansas, donde dejaron por lo menos nueve heridos.

El SMN reportó que dos tornados tocaron tierra cerca de Perkins y Ripley, en el norte-centro de Oklahoma, y otro en al oeste de Oden, Arkansas.

Los tornados del jueves parecieron ser mucho menos peligrosos que el de categoría EF5, la máxima, que golpeó a Moore, Oklahoma, el 20 mayo, con un saldo de 24 muertos a lo largo de los casi 17 millas que recorrió. En Estados Unidos hay un promedio de 1,200 tornados al año, pero los de máxima fuerza, como el de Moore, con vientos de más de 200 mph sólo ocurren aproximadamente una vez al año. El tornado de la semana pasada fue el primero de la categoría EF5 en el país desde 2011.

Los nueve lesionados del jueves vivían en Arkansas; dos de las lesiones se atribuyeron a un rayo en Rogers. También se cree que los rayos provocaron un incendio que destruyó dos pisos de un edificio de apartamentos en el noroeste de Indiana.