NUEVA YORK - La Estatua de la Libertad, cerrada desde la destrucción causada por la súper-tormenta Sandy, reabrirá al público este jueves, cuando los estadounidenses conmemoran el Día de la Independencia con fuegos pirotécnicos y parrilladas.
 
Debido a que es día feriado, el Departamento de Parques espera una gran multitud en la ceremonia a la que acudirán a cortar el listón en la Isla de la Libertad autoridades federales y el alcalde de Nueva York. Se tiene previsto que los primeros botes zarpen de Manhattan y Nueva Jersey a las 8:30 de la mañana y los primeros visitantes ascenderían a las 9:00. Aún se realizan algunas reparaciones a los senderos de ladrillo y muelles, pero la mayor parte del trabajo ya fue concluido.
 
La estatua soportó la tormenta de octubre del año pasado, pero la pequeña isla donde está el monumento nacional se dañó severamente. Se rompieron barandales y muelles, las piedras que constituyen el pavimento fueron levantadas, y se inundaron inmuebles. La tormenta también destruyó sistemas eléctricos, bombas de aguas residuales y calentadores. Cientos de empleados del Servicio Nacional de Parques, que llegaron de lugares distantes como California y Alaska, pasaron semanas quitando lodo y escombros.
 
Los que visiten la Estatua de la Libertad pasarán por controles de seguridad en el Bajo Manhattan, después que las autoridades criticaron un plan para revisarlos en la vecina Isla Ellis, que fue todavía más castigada y no abrirá al público por largo tiempo. El daño en las dos islas se calculó en 59 millones de dólares.
 
Otros estados también se preparan para el festejo por el 4 de julio. En Arizona habrá celebración, pero también un sobrio tributo a los 19 bomberos que fallecieron esta semana en un incendio forestal.
 
Boston se prepara para la primera congregación importante desde la explosiones en el maratón donde murieron tres personas, y Filadelfia, Washington DC y Nueva Orleáns ofrecerán enormes conciertos.
 
Pero no todos darán la bienvenida a las masas: Hermosa Beach, California aumentó la vigilancia e hizo espacio en cárceles para los juerguistas imprudentes.