CENTRO DE REDACCIÓN - La reciente muerte de un hombre en un hospital de La Habana mantiene prendidas las alarmas sobre el nuevo brote de cólera en la capital cubana.

De acuerdo con un reporte de la BBC, Uvaldo Pino Rodríguez, de 46 años de edad, falleció el pasado 6 de enero en el hospital Salvador Allende y su muerte no parece ser la única.

Pero, según la periodista Sarah Rainsford, de la BBC, una semana después del deceso el Ministerio de Salud Pública de Cuba no había hecho ninguna pronunciación oficial.

Se conoció que personal de Salud Pública está desarrollando una intensa campaña para detectar cada caso y el Instituto de Medicina Tropical (IPK) sería la institución encargada de recibir a los enfermos.

Rainsford contactó a una empleada del IPK quien le comentó que todas las salas estaban lidiando con el problema, antes de negarse a ofrecer más detalles, aunque otro empleado contactado posteriormente señaló que no se había confirmado ningún caso de cólera en el hospital.

En cambio, los familiares de Pino Rodríguez declararon que, el día de su fallecimiento, trabajadores de la salud se presentaron en su domicilio y tanto ellos como los vecinos recibieron antibióticos como medida preventiva.

El área también fue desinfectada y muestras de agua fueron tomadas para ser examinadas. Mientras tanto bares y cafetería cercanos al lugar fueron cerrados o notificados de no vender bebidas o comidas que no fueran empaquetadas. En varios lugares, la escena se repite.

Hasta el pasado verano no había ocurrido un brote significativo de la enfermedad en la Isla desde el comienzo de la revolución. Pero en julio, el Ministerio de Salud confirmó la muerte de tres personas en el extremo oriental del país.

La Habana es la más poblada de las ciudades cubanas y el enclave turístico más importante, por lo que estrictas medidas de seguridad se están tomando para contener el peligroso virus.

Las farmacias por toda la ciudad venden gotas para purificar el agua, racionadas a dos pomos por personas. Pero en el corazón turístico de la Habana Vieja, cafés y restaurantes permanecen abiertos y las calles se mantienen repletas de vendedores con comida y bebidas.

Se rumora que el brote de cólera comenzó en El Cerro y que se están tomando precauciones, pero nadie ha recibido una notificación oficial todavía. Sin embargo, en la medida que el rumor se expande, también crece la preocupación de las personas.

"Me rompo la cabeza tratando de entender por qué no hay nada en la televisión (estatal) sobre esto", dijo Yanisey Pino, hermana del fallecido Osvaldo Pino.

"¿Por qué no dicen algo? Que informen al pueblo como en otros países, entonces no habrá miedo y la gente podrá protegerse. Pero no hay ninguna información en absoluto".