MIAMI - Son unos minutos que podrían parecer intrascendentes en la vida de cualquier persona, excepto para Jennifer Johnson. Ella dejó para la posteridad el legado de una esperanza en apenas cuatro minutos.

La historia de sus problemas de salud quedaron en una cuenta de Youtube en un famoso video donde narraba su odisea personal y sus dificultades económicas utilizando un formato de tarjetones con frases.

Pero Jennifer ya está muerta, abandonó este mundo apenas la semana pasada. Su historia es tan triste, como trágica. Tan profunda, como intensa.

Tenía 30 años de edad, y era de Cabo Coral, en el estado de Florida. Su salud se encontraba deteriorada, pero lo peor era que no poseía los suficientes medios económicos para atenderse.

Johnson fue diagnosticada con graves problemas del corazón un día después de comprometerse con el que sería su esposo y para entonces estaba embarazada del primero de sus dos hijos.

"¿Por qué yo?", se pregunta en el video, mientras trataba da darse consuelo a sí misma, "Soy demasiado joven...".

Después de una operación a corazón abierto y varias complicaciones, Jennifer no tenía los recursos necesarios para enfrentar otra cirugía, esta vez dental.

Esa fue la razón por la que decidió emplear la popular herramienta de Youtube para compartir su experiencia en la Internet. A través de la grabación se dirigió al mundo no sólo para contar su historia, sino para solicitar ayuda.

"Operación a corazón abierto, seis meses de recuperación y después estaré curada. Para seguir queriendo y cuidando a...", mientras luego mostraba las fotos de Micayla, de tres años, y Malykai, de 18 meses, sus amados hijos.

Pero apenas logró recaudar 400 dólares. Aun así se sometió al quirófano y tres día después murió de complicaciones derivadas de la misma operación.

"Era una luchadora y estaba preparada para encarar esto hasta el final", expresó su esposo Robert que, más que la montaña de deudas y el enorme desconsuelo que representa su pérdida, decidió mostrar a los medios  el emotivo legado de cariño que Jennifer le dejó.

"La echo de menos", confesaba esta semana el atribulado esposo mientras reprimía ante las cámaras sus lágrimas por la pérdida.