El vocero de la policía de Hialeah Karl Zogby sostuvo una rueda de prensa el sábado para informar sobre el tiroteo que se cobró la vida a siete personas, incluyendo la del pistolero.

Según Zogby, el asesino fue Pedro Vargas, de 43 años de edad, un inquilino del edificio.
 
Al parecer el hombre utilizó un líquido combustible para incendiar su apartamento. Cuando los gerentes del edificio vieron el humo proveniente del apartamento, golpearon en la puerta para averiguar lo que estaba sucediendo.
 
Vargas abrió la puerta y le disparó a las primeras dos víctimas, identificadas como Italo y Shamira Piscotti.
 
En medio de éste tiroteo, un hombre que estaba parqueando su carro cerca del edificio recibió una herida de bala y murió en la escena del crimen.
 
El pistolero luego entró forzosamente a otro apartamento, baleando y matando a tres personas más, las cuales fueron identificadas como Merly Jimenez, Patricio Simono y su hija de 17 años de edad.
 
El pistolero luego logró tomar a dos personas como rehenes, forzando a la policía a establecer negociaciones con él, según Zogby.
 
Las negociaciones no estaban dando resultados por lo que la policía debió actuar y entraron al apartamento donde se encontraba el pistolero con los rehenes.
 
Vargas disparó a los agente , que respondieron matándolo.
 
El portavoz de la policía dijo que las autoridades actuaron de manera adecuada y aseguró que el sospechoso tenía consigo decenas de balas, las cuales planeaba usar.
 
La policía indicó que hasta el momento no ha encontrado un historial criminal del sospechoso y que el tiroteo continúa bajo investigación.
 
La crisis comenzó en un edificio de cinco pisos en Hialeah, en el sur de la Florida, el viernes a alrededor de las 6:30 de la tarde y duró ocho horas.