NUEVA YORK - Las editoriales Hachette Book Group (USA), HarperCollins y Simon & Schuster, demandadas hoy junto a Apple por el Gobierno de EE.UU., anunciaron que llegaron a un acuerdo con el Departamento de Justicia para resolver el litigio.

El Departamento de Justicia de EE.UU. demandó este miércoles ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York al gigante tecnológico Apple y a cinco de las mayores editoriales del país por supuestamente haber violado las leyes antimonopolio al pactar los precios de venta de sus libros electrónicos.

La editorial neoyorquina HarperCollins emitió un comunicado en el que confirma el acuerdo alcanzado con Justicia para "cerrar la investigación abierta" sobre sus contratos para la distribución de libros electrónicos.

"HarperCollins no violó ninguna ley antimonopolio y cumplirá con las obligaciones derivadas del acuerdo", señaló la editorial, de forma casi simultánea a que el mismo Departamento de Justicia estadounidense dijera que sigue abierto el caso contra los otros demandados: Apple, Holtzbrinck Publishers y el grupo Penguin.

La misma firma indicó que "su política empresarial ha sido y seguirá siendo la de proporcionar a los lectores la mejor elección en formatos, contenidos, valor, plataformas y socios tanto en las ediciones impresas como en las digitales".

Según la querella presentada ante el tribunal neoyorquino esas empresas llegaron a un acuerdo con Apple para fijar los precios de venta de sus libros electrónicos antes del lanzamiento en abril de 2010 de la primera generación del iPad.

"La continua conspiración de los acusados y sus acuerdos han causado que los consumidores de libros electrónicos pagasen decenas de millones de dólares más por ellos", asegura la demanda.

El pacto se habría producido como reacción a la política de descuentos de la tienda por internet Amazon, que desde que lanzó su lector electrónico Kindle en 2007 comercializaba obras recién publicadas y éxitos de ventas por 9,99 dólares en su versión digital.

"Las editoriales temían que los bajos precios de comercialización de los libros electrónicos podrían llevar a un eventual descenso de los precios mayoristas de esos libros, así como rebajar los precios de las obras impresas y otras consecuencias que querían evitar", manifiesta la querella.

Por ello, esas grandes casas de publicación supuestamente llegaron a un acuerdo con Apple por el cual "la competitividad en el precio de comercialización cesaría", los precios subirían "significativamente" y la firma de Silicon Valley se aseguraría una "comisión" del 30 % por la venta de cada uno de esos libros.

Para conseguirlo, añade la demanda, esas cinco editoriales decidieron cambiar su modelo de ventas de tipo mayorista y reemplazarlo por uno "de agencia", lo que significaba fijar ellas mismas el precio al que tendrían que comercializarse los libros electrónicos para los consumidores finales.

La demanda cita al fallecido co-fundador de Apple, Steve Jobs, quien supuestamente dijo: "Cambiaremos a un modelo de agencia, por el cuál ustedes fijan los precios y nosotros nos llevamos el 30 %, y sí, los consumidores pagarán un poco más, pero eso es lo que quieren de todas formas".

Según el Departamento de Justicia estadounidense, el plan funcionó y las versiones electrónicas de los libros con mayor éxito de ventas dejaron de comercializarse en su versión digital a 9,99 dólares para subir hasta un rango de entre 12,99 y 16,99 dólares.

La querella concluye que los consumidores han tenido que pagar "decenas de millones de dólares más" por sus libros electrónicos, por lo que demanda que Apple y las editoriales "restablezcan la competitividad que se ha perdido".

Pese a la presentación de esa demanda en su contra, las acciones de Apple subían el 0,18 % hacia la media sesión en el neoyorquino mercado Nasdaq.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos había demandado este miércoles al gigante tecnológico Apple y a cinco de las mayores editoriales del país por supuestamente haber violado las leyes antimonopolio al pactar los precios de venta de sus libros electrónicos.

 

"La continua conspiración de los acusados y sus acuerdos han causado que los consumidores de libros electrónicos pagaran decenas de millones de dólares más por ellos de lo que habrían costado" de no haberlo hecho, detalla la demanda.