MIAMI - Un hombre que empleó casi cinco años de trabajo en la escultura de su vida, está a punto de ver su esfuerzo en la basura por una disposición legal.

"Yo no lloro fácil, y te juro que se me han salido las lágrimas", dijo Reinol Fernández, un escultor aficionado que fabricó un elefante de 16 pies de alto y lo instaló frente a su casa.

Pero el paquidermo de concreto y acero apenas duró cuatro meses en exhibición, pues Fernández recibió una orden del Condado para que lo retirara del lugar so pena de ser multado.

La advertencia señala que es una estructura que viola las normativas públicas para zonas residenciales.

Ahora Reinol tiene plazo hasta el mes de marzo para acatar esta disposición, porque, si no le permiten ubicar el elefante en la parte trasera de su vivienda, la única opción que tendría este entusiasta artista, sería donarla o destruirla.