La familia del estudiante asesinado Christian Aguilar, quien estudiaba en la Universidad de Florida, se reunieron en el cementerio donde fue enterrado para conmemorar lo que hubiera sido su cumpleaños número 19.

Los familiares llevaron flores y globos a la tumba en el cementerio Our Lady of Mercy Catholic donde descansan sus restos desde octubre.

Su padre, Carlos Aguilar, llevó una camisa con su rostro y habló del inmenso dolor de haber perdido a su hijo.

Es la pesadilla de un padre, no hay manera de expresarlo, es muy doloroso, manifestó, tratando de evitar las lágrimas.

La visita de los familiares al cementerios ocurre un día después de que un gran jurado presentara una nueva acusación que apunta a que Christian Aguilar murió tras haber sido drogado y sofocado por su compañero de escuela Pedro Bravo, quien permance en prisión sin fianza.