MIAMI - Primero fueron caballos y ahora aparecieron restos de dos vacas descuartizadas en una finca cerca de Hialeah.

Las terneras mutiladas fueron encontradas por el ganadero Roberto Capote cuando este llegó a su finca de Okeechobee.

Las autoridades sospechan que cuatreros mataron las vacas para robar la carne y venderla en el mercado negro.

Se cree que los ladrones utilizaron el canal para llevarse el botín de 600 libras de carne.