MIAMI - La policía del condado Miami-Dade informó que encontraron un caballo descuartizado el día después de Navidad. Los restos del equino fueron encontrados en un canal al suroeste de Miami. Esta se convirtió en la última de una serie de matanzas de caballos que han afectado esta zona durante 2011.

El macabro hallzago lo hizo, Julia Yapell,  propietaria de un rancho. "Estaba conduciendo a la tienda y había un montón de buitres. Y usted sabe, donde hay buitres, hay animales muertos ", declaró Yapell.

"Cada pedacito de carne comestible fue tomada", seguró Yapell. "Ya he visto varios, y nunca es fácil de ver, nunca es fácil. Es horrible", agregó.

En ese sector varios caballos andan sueltos, es probable que sus propietarios los hayan abandonado, porque ya no pueden cuidar de ellos.

Un hombre que no quiso ser identificado dijo que rescató a tres caballos el día de Navidad. El hombre llamó a la policía para pedir ayuda. Un día después, la policía regresó. Mientras agentes registraron en busca de pistas en la masacre del lunes, los rescatistas de la Sociedad Protectora de Animales rodearon a los caballos restantes.

Yapell espera que los propietarios de caballos que no pueden pagar más por sus animales, llamen a organizaciones como la Sociedad Protectora de Animales y que no dejen a los caballos en libertad. "Son para un blanco fácil para matanzas. Es un negocio. Ya sabes, un negocio", afirmó Yapell.

Entre enero y septiembre de 2009 se encontró una veintena de caballos descuartizados, desmembrados, con señales de haber sido descuartizados y arrancada su carne.

En noviembre pasado tres hombres y tres adolescentes fueron acusados de operar de forma ilegal un matadero en la barriada de Hialeah, donde las autoridades encontraron caballos, cerdos, cabras, vacas, patos y pollos.

Richard Cuoto, el activista de Animal Recovery Mission (ARM) que grabó secretamente una crueles imágenes del sacrificio de animales en ese matadero ilegal, indicó que ese centro era sólo uno de los muchos que existen en el condado, aunque posiblemente, dijo, era uno de los peores que había visto.

Cuoto se hizo pasar por un cliente interesado en adquirir carne porcina y, tras grabar la forma despiadada en que se sacrificaban los animales, entregó el vídeo a la Policía de Hialeah.

Según ARM, una organización no lucrativa dedicada a la protección de animales, hay una gran demanda de carne de caballo no sólo en el sur de Florida, sino en todo el estado.

Si usted sabe algo sobre este caso, por favor llame a Miami-Dade Crimestoppers al 305-471-TIPS.