CENTRO DE REDACCION - El foco de la discusión sobre el abismo fiscal estuvo marcado en las últimas horas en aquellos que ganan más de 400 mil dólares al año, o los que perciben 250,000 dólares al año,  pero uno de los impuestos que afecta directamente el bolsillo de un 80% de la población en Estados Unidos es el llamado impuesto a la nómina, o "Payroll Tax".

Esa ley, el impuesto a la nómina se dejó expirar, por tanto el ajuste a la mayoría es inevitable.

Todo trabajador que gane menos de $110 mil dólares al año, sufrirá el impacto de un 2% en sus ingresos anuales. Estiman que el "Payrroll Taxes" debitará entre 1,000 y 2,000 dólares al año a cada empleado o familia en Estados Unidos, cuyos ingresos no supere ese límite.

Ya para el 31 de diciembre del 2011 se había prorrogado la entrada en vigencia de ese ajuste del 2%. En ese momento la Administración de Obama argumentaba que esos ingresos podrían venir del proyecto de construcción de un oleoducto entre Canadá y Texas. La obra generaría miles de puestos de trabajo.

De acuerdo a lo aprobado en el Congreso, el impacto negativo será de aproximadamente 1% en el crecimiento de Estados Unidos previsto para el 2013. Un costo significativo, si se mide una tasa impositiva de 35% a 39,6% de aumento en los impuestos a la ganancia de capital.

Los expertos, como Eduardo Hapke, quien cedió una entrevista en el show matutino, "Un Nuevo Día" de Telemundo, dicen que ese incremento a las empresas desencadena un efecto negativo a la clase trabajadora. Mientras, los recortes del gasto público sigue en veremos, al menos dos meses más, según la prórroga acordada por los legisladores demócratas y republicanos el pasado 31 de diciembre a la medianoche.