La Habana -  La nadadora australiana de aguas abiertas Chloe McCardel interrumpió su travesía de La Habana a Estados Unidos.

Mccardekl se lanzó el pasado miércoles al mar desde La Habana sin la protección de una jaula contra tiburones, con el reto de cruzar el Estrecho de Florida en unas 60 horas y llegar a Cayo Hueso.

McCardel inició su travesía desde el Club Náutico Internacional "Ernest Hemingway", situado al oeste de la capital cubana, usando sólo su bañador, gafas, gorro y una crema para protegerse la piel en un recorrido en el que podría estar expuesta a las medusas, fuertes corrientes o la eventual presencia de algún tiburón.

Sin embargo, luego de nadar más de 11 horas desistió, pues al parecer sufrió el embate de las aguas malas, en una travesía marítima que es bastante complicada por las fuertes corrientes del golfo.

La australiana de 29 años no pudo superar la hazaña deportiva de su compatriota Susan Maroney, quien en mayo de 1997 nadó los casi 190 kilómetros (unas 100 millas) que separan las costas de Cuba y Estados Unidos a través del Estrecho de Florida, aunque resguardada en una jaula contra posibles ataques de tiburones.

Su objetivo era lograr asimismo el récord en distancia maratón, hacer una demostración de amistad entre Cuba y Estados Unidos y buscar apoyo para su fundación de lucha contra el cáncer.