MIAMI - Una madre cubana vivió 45 años sin ver a sus hijas, luego de que las cuatro se separaran en 1968 cuando muchas familias cubanas enviaron sus hijos a Estados Unidos a través de la conocida "Operación Peter Pan".

Cuatro décadas y medias después, las cuatro mujeres volvieron a experimentar en el aeropuerto de Miami todo el drama del reencuentro cubano en su máxima intensidad.

Las entonces niñas Dalia, Teresa y Cachita, fueron alejadas del lado de su madre cuando apenas contaban con 5, 6 y 8 años de edad.

"Este día es para mí como si hubiéramos vuelto a nacer", dijo emocionada Teresa, una de las hijas.

Luego de muchas gestiones, una de las hijas logró encontrar una pista de la madre, pero debieron efectuar hasta pruebas de ADN para probar su parentesco.

Madre e hijas, ahora reunidas en Miami, esperan no volver a separarse jamás.