En medio de las estrictas regulaciones a los negocios privados, el gobierno cubano ha lanzado la llamada Operación limpieza.

Durante el operativo, el gobierno impuso multas y canceló varias licencias de trabajadores por cuenta propia.

El operativo involucró a militares y agentes del ministerio del interior contra varias tiendas y el centro comercial de Carlos III controlado por el estado y el mayor del país y contra varias viviendas ubicadas en el municipio de Centro Habana.

La TVC mostró las inculpaciones y delaciones de los involucrados, que son testimonios claramente aprendidos de memoria a los efectos de ser grabados.

El operativo, disfrazado de lucha contra la corrupción, encierra un fuerte embate contra particulares, lo que hace temer el regreso a prácticas del pasado, donde el gobierno a enjuiciado a los trabajadores independientes.