Los deportistas cubanos podrán ser contratados en el extranjero, según una nueva política aprobada por el Gobierno de la isla dada a conocer hoy y que además incrementa las remuneraciones de atletas y jugadores, entrenadores y especialistas del sector.
 
De acuerdo con esas nuevas resoluciones, el deportista cubano de alto rendimiento "tiene la posibilidad de contratarse en otros equipos en el exterior, protegido por el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) y las federaciones deportivas, sin ser tratado como una mercancía".
 
"En el caso de la contratación en el exterior, se tendrá en cuenta que (los deportistas) estén presentes en Cuba para las competiciones fundamentales del año", según publicaron este viernes medios oficiales, sin aclarar cuáles son los países con los que figuras del deporte cubano podrían firmar contratos.
 
Esta decisión llega precedida de incipientes experiencias como el caso de los jugadores de béisbol Alfredo Despaigne, Yordanis Samón y Michel Enríquez, quienes fueron contratados en la liga mexicana de béisbol aún jugando en la serie cubana y sin haber desertado de la isla.
En especialidades como el boxeo, Cuba anunció este año su retorno al pugilismo profesional por primera vez tras 51 años.
 
Con la nueva política deportiva, el Gobierno que preside el general Raúl Castro aumentará también las remuneraciones de atletas, entrenadores y especialistas deportivos, "sobre la base del principio socialista de cada cual según su capacidad y cada cual según su trabajo", de acuerdo a los reportes oficiales.
 
Concretamente, los ingresos básicos de los deportistas se estructurarán en seis categorías en función de si los atletas son medallistas olímpicos, mundiales, panamericanos, centroamericanos o miembros y reserva de la preselección nacional de la serie de béisbol.
Las retribuciones básicas variarán entre los 1.500 pesos cubanos mensuales (unos 60 dólares) para medallistas olímpicos y los 450 pesos cubanos (unos 18 dólares) para la categoría de reserva de la preselección nacional o de la serie nacional de béisbol.
 
A esos salarios básicos, se añadirán estimulaciones mensuales y otros ingresos cuya cuantía variará en función de los éxitos o medallas obtenidos en competiciones olímpicas e internacionales.
 
"En el caso de la Serie Nacional de Béisbol se instituirán premios en CUP (peso cubano) por resultados individuales y colectivos para los atletas y el cuerpo de dirección", añade la resolución para el caso del deporte "rey" en la isla.
 
Otra novedad es que los premios individuales y colectivos recibidos por ganar competiciones internacionales "se entregarán por completo a los protagonistas de la hazaña", en concreto, el 80 % para los atletas, el 15 % para los entrenadores y el 5 % para los especialistas.
 
Con la nueva política deportiva, el Gobierno responde a demandas del deporte cubano, considerado una de las banderas de la revolución cubana, pero que en los últimos años ha afrontado múltiples casos de deserciones y bajo rendimiento en disciplinas antes destacadas como el atletismo, el béisbol o el voleibol.