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LA HABANA - Las Damas de Blanco retomaron en La Habana el diálogo directo con el cardenal cubano, Jaime Ortega, en una reunión de casi cuatro horas, en la que le pidieron que medie ante el Gobierno para que cese la represión contra ellas.

El encuentro, celebrado en el Arzobispado de La Habana, se produce en un momento marcado por las críticas hacia el cardenal de parte de algunos grupos del exilio y de la disidencia interna, que a su vez han suscitado una campaña de apoyo a Ortega desde las publicaciones católicas de la isla.

Al término de la reunión, la portavoz del grupo disidente, Berta Soler, dijo a los periodistas que fue una reunión "muy abierta" en la cual Ortega se mostró "muy receptivo" y escuchó todos sus planteamientos.

Según Soler, las cuatro representantes del colectivo que asistieron tenían como objetivo informar al cardenal y arzobispo de La Habana de que las Damas de Blanco son "llevadas a calabozos" por ir a sus habituales misas dominicales, en tanto "se ha recrudecido la represión" contra ellas.

"Que el cardenal nos escuche, y que pueda trasmitirlo a Raúl Castro para por lo menos, aunque no cese la violencia contra las Damas de Blanco, sí pueda disminuir, porque somos mujeres pacíficas", indicó Soler.

Señaló que le recordaron a Ortega que hace unos días el grupo entregó en el Arzobispado una carta pidiendo que él interceda para que el papa Benedicto XVI les conceda una audiencia en el Vaticano.

También le plantearon el caso de dos mujeres integrantes del colectivo que están detenidas y sin juicio desde marzo pasado.

"Tenemos confianza, fe en él, puesto que tenemos que agradecerle mucho", resaltó Soler, al recordar que en 2010 el cardenal contribuyó a la liberación de presos políticos y al cese de una serie de agresiones de partidarios del Gobierno contra las Damas en La Habana, durante sus habituales caminatas dominicales para ir a misa.

Ortega, máxima autoridad católica de la isla, protagonizó ese año un inédito diálogo entre la Iglesia Católica y el Gobierno de Raúl Castro que fructificó en un proceso de excarcelación de presos políticos.

En las últimas semanas Ortega ha sido blanco de críticas por parte de sectores que lo acusan de alinearse con el Gobierno y también por los comentarios que realizó sobre el desalojo de un grupo de personas que se encerraron en una parroquia habanera como acto de protesta días antes de la visita a Cuba de Benedicto XVI.

Las Damas de Blanco indicaron que Ortega les comunicó que no ha dejado de transmitir al Gobierno cubano las problemáticas del grupo disidente.