MEXICO— El Senado mexicano aprobó por amplia mayoría una reforma al notoriamente disfuncional sistema de educación pública , dando al presidente Enrique Peña Nieto una importante victoria en su esfuerzo por rehacer algunas de las instituciones que peor funcionan en el país.

A primeras horas de la madrugada, la cámara alta aprobó por votación de 102-22 la implementación de un sistema estandarizado de contrataciones y asensos basado en evaluaciones, que dará al gobierno las herramientas para acabar con el control casi total del sindicato en el personal académico.

Ese control incluye el corrupto sistema de venta y herencia de plazas magisteriales, a lo que se atribuye gran parte del mal desempeño de las escuelas mexicanas, las cuales tienen costos relativamente más altos y los peores resultados entre los 34 países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

"Se acabaron la herencia y la venta de plazas. El mérito es el medio idóneo para el acceso y el ascenso en la carrera magisterial", dijo el secretario de Educación, Emilio Chauyffet en Twitter.

La votación despeja el camino para que Peña Nieto avance con una serie de reformas constitucionales todavía más controvertidas, incluyendo una medida que podría violar uno de los tabús que más han durado en la historia del México moderno y que permitiría la inversión privada en la compañía petrolera que administra el Estado.

Pero existe un potencial problema.

Los defensores de la educación dicen que una serie de concesiones hechas al menor de los dos principales sindicatos de maestros mermó la capacidad de la reforma para crear un verdadero cambio en el sistema educativo.

Y pese a esas concesiones, este sindicato ha prometido seguir con enervantes movilizaciones en la Ciudad de México y manifestar su apoyo a una protesta que el líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador convocó para el fin de semana contra la reforma petrolera.