La  nación fue testigo del  poder de la democracia en acción. Un extraordinario número de votantes, incluyendo un número récord de electores latinos, asiáticos y nuevos votantes, acudieron a las urnas  para exigir soluciones prácticas para empujen esta gran nación hacia adelante

El mensaje fue claro: el presidente Obama debe cumplir su promesa de campaña y trabajar con los líderes del Congreso para crear un sistema migratorio con sentido común, que trate a todas las personas con dignidad. Y los republicanos deben reemplazar el extremismo con el pragmatismo en materia de inmigración, proponiendo soluciones prácticas que creen  un camino  hacia la ciudadanía para los que aspiran a  vivir  y trabajar en este país.

Como dijo el analista político de CNN, David Gergen:" El que gane, tendrá que hacer  una reforma migratoria. Los demócratas porque la quieren y los republicanos porque la necesitan".

Ahora el presidente Obama puede buscar a una alianza con  líderes conservadores que están sentando las bases para un  apoyo bipartidista a la reforma migratoria.

Grover Norquist, por ejemplo, es un influyente conservador, tiene un  enfoque con  bastante sentido común en materia de inmigración.  Recientemente dijo:

"Para encaminar  el futuro de Estados Unidos como potencia económica,  el tema más importante es la inmigración. No solo es bueno para atraer inmigrantes a EE.UU  y ofrecerle una opción  viable para el futuro de los que ya están acá; sino que es bueno como política".

Jeb Bush, exgobernador de Florida y hermano del presidente George W. Bush ha escrito un libro con Clint Bolick del Hoover Institution, de próxima aparición, titulado: "Immigration Wars: Forgin an American Solution" ( Las Guerras de Inmigración: Buscando una solución americana ).  En el escribe: "En cuanto a los inmigrantes indocumentados en EE. UU. Creemos que ellos deberían pagar una multa para obtener su residencia permanente, siempre y cuando hayan obedecidos las leyes de  nuestro país. Y sus hijos se merecen la oportunidad de tener un camino hacia la ciudadanía.

Finalmente, nuestras leyes de inmigración son tan engorrosas y contradictorias que necesitan reinscribirse. El sistema debería orientarse de acuerdo a las demandas económicas del país y las personas respetuosas de nuestras las leyes deberían poder compartir  el sueño americano"

Lo cierto es que los cambios demográficos han alterado el panorama político y al ignorar al segmento  electoral de mayor crecimiento en el país -los hispanos- los republicanos sólo seguirán cavando su propia tumba política.

Es pues el momento decisivo para que ambos partidos  trabajen en una poderosa alianza bipartidista que ofrezca soluciones pragmáticas de inmigración entre el presidente Obama y el Congreso.