El virtual candidato republicano Mitt Romney presentó a su compañero de fórmula para las elecciones de noviembre, Paul Ryan, al lado del acorazado Wisconsin, en Norfolk, Virginia, como “el próximo presidente de Estados Unidos”.

Por supuesto que el "dislate" de Romney fue solo eso, un lapsus linguis, en el calor de la emoción de destapar el gallo, que los medios de comunicación ya habían develado en la madrugada del sábado 11 de agosto.

En lo que si no se equivocó Romney, en lo que se refiere a política migratoria, fue en elegir a uno igual a él de insensible con los indocumentados radicados en Estados Unidos, incluyendo a los menores de edad y los jóvenes soñadores que hoy están amparados por la acción diferida, que en buena hora lanzó el presidente Barack Obama.

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