Sacramento (California) - Una mujer mexicana respira hoy con tranquilidad pues estuvo a punto de ser deportada.

Juana Reyes es indocumentada, vive en el área de Sacramento y su pesadilla comenzó cuando fue arrestada por vender comida en el estacionamiento de un supermercado local.

Después de ese incidente su vida se complicó aún más, pues se descubrió que era indocumentada, quedando automáticamente en la lista de personas para ser deportadas del país. 

De inmediato su caso fue seguido por activistas y líderes comunitarios, pues esta mujer de origen mexicano es madre de dos menores que son ciudadanos de Estados Unidos.

Después de una larga revisión de su caso, el gobierno de Estados Unidos suspendió su deportación. Para eso se tomó en cuenta que en los 15 años que ha vivido en Estados Unidos, no ha cometido un solo delito y además es el sostén económico de sus dos hijos.

Grupos a favor de los inmigrantes estudian cada detalle del caso de la señora Juana, pues pudiera ser un precedente legal para que en futuros casos similares, también se pueda suspender la deportación.

Cabe mencionar que en California ya se tiene la llamada "Iniciativa Acta de la Confianza", que si es aprobada por las autoridades daría límites al programa de Comunidades seguras, lo que a su vez impediría las deportaciones en caso de indocumentados detenidos por delitos menores.