Se vivió un día histórico en Farmers Branch ya que por primera vez se reunieron los miembros de la comunidad inmigrante con el alcalde de dicha ciudad. 
 
Los líderes comunitarios, comerciantes y residentes de Farmers Branch llegaron esperanzados para pedirle al alcalde que deje de mandar mensajes negativos hacia la comunidad inmigrante. 
 
Todo esto viene después de que los líderes del suburbio de Dallas hicieran una prohibición de rentar apartamentos a inmigrantes que no pueden demostrar que viven legalmente en el país. 
 
Según comerciantes del área ya se han comenzado a sentir los efectos negativos de esta ola a lo que ellos llaman “anti-inmigrante”. 
 
“Un día normal para mí era estar generando más de $1,000 dólares diarios, hasta $2,000 dólares diarios, pero cuando pasó esta situación en Farmers Branch en veces me he ido en ceros” dijo el empresario Otto Barrera. 
 
La comunidad está planeando un boicot en Farmers Branch el próximo 13 de septiembre. Los lideres el piden a la gente que no compren nada ese día, que no vayan a trabajar y que tampoco manden a sus hijos a la escuela.  
 
El ayuntamiento de Farmers Branch votó en favor de apelar el dictamen del pleno de la Corte Federal de Apelaciones del 5to Circuito ante la Corte Suprema.
 
La ordenanza aprobada en 2008 requería que todos los arrendadores de la ciudad de casi 30.000 habitantes obtuvieran licencias municipales. También requería que la autoridad negara la licencia a todos los que se hallaran ilegalmente en el país.
 
Farmers Branch es una de varias ciudades que han promulgado leyes restrictivas a la renta de vivienda como medida para combatir la inmigración ilegal.