Un desfile de luminarias se dieron cita el día de ayer en la primer alfombra roja del año: la de los People’s Choice Awards, fue su 39 edición y se llevaron acabo en el Nokia Theatre en Los Ángeles.  

Bajo la conducción de Kaley Cuoco, esta entrega de galardones a lo mejor del cine, la música y la televisión según el gusto del público, convocó a diversas estrellas de Hollywood, que llegaron ataviadas con sus mejores y peores diseños de alta costura.  

En materia de talento cinematográfico, “Los Juegos del Hambre” (The Hunger Games) fue la estrella de la noche, arrasó con seis premios en total. Durante la velada se reconoció también la labor humanitaria de Sandra Bullock y la trayectoria musical de Christina Aguilera.

En materia de moda, sucedió un despliegue de color y de diversos estilos, desde las más clásicas hasta las más extravagantes. Pero la que más llamó mi atención por su look elegante "al natural" fue Taylor Swift. La estrella llegó enfundada en un vestido blanco ceñido a su espigado cuerpo, con un cola que recuerda al Hollywood de los años 20 y un detalle poco común en los atuendos que normalmente escoge: un pronunciado escote que dejó al descubierto parte de su busto.

Sus grandes pendientes en tono aguamarina hicieron juego con sus felinos ojos azules,  su melena la peinó con un recogido informal:  un moño bajo despeinado y esto le dió una nota de desenfado a la formalidad de todo el conjunto. Swift fue de las más guapas de la noche y demostró que a pesar de su reciente ruptura con Harry Styles, atraviesa uno de sus mejores momentos.

El maquillaje que lució fue natural pero con los ojos delineados, y con sombras en tonos terracota pero difuminadas.

La famosa es muestra de que una mujer puede lucir guapa y glamorosa sin tanta producción. El vestido blanco, el maquillaje al natural y los accesorios elementales son algunos de los básicos en el clóset de toda mujer, pero estos elementos menos llamativos se pueden potencializar con un par de detalles que resalten y equilibren el atuendo: Taylor decidió que fueran los pendientes y el escote.

Sin lugar a duda, esta cantante consiguió captar la atención de las cámaras por su naturalidad y su vestido, que aunque muy clásico destacó lo mejor de sus atributos. No solo brilló por su look, también recibió el premio a Artista Favorita Country, por el que competía con Blake Shelton, Carrie Underwood, Jason Aldean y Tim McGraw.