Mucho de lo que comemos hoy en día carece de nutrientes y una buena parte de esos alimentos ya no son producto de la naturaleza, sino de la industria alimenticia. Los alimentos han sido manipulados químicamente para que las personas los consuman desmedidamente sin que les produzca ningún beneficio nutrimental. Estamos expuestos a comidas altas en calorías,  accesibles, económicas, masivamente publicitadas, sumamente atractivas y sabrosas, pero además, ¡probablemente adictivas! Esto genera serias consecuencias, las cuales se están traduciendo en una epidemia de enfermedades crónicas relacionadas con nuestra alimentación y estilo de vida.

La Licenciada Brigitte Aquin de IniciativaT.com, te comparte un interesante estudio en el que los científicos confirman lo que la mayoría de los profesionales de la salud sospechaban desde hace años: la comida chatarra puede ser adictiva. El experimento sugiere que los alimentos altos en grasa y calorías afectan al cerebro de la misma manera que la cocaína y la heroína. No solo es la responsabilidad de la industria alimenticia, los consumidores no somos ajenos a esta realidad y es importante estar comprometidos a cuidar lo que comemos y a llevar una vida sana.

Lee el estudio completo y descubre qué conlleva el que la comida chatarra sea adictiva.  ¿Qué está en nuestras manos hacer como consumidores?