La dieta de La Zona (Zone Diet, en inglés), busca llevar al cuerpo a su punto de máxima eficiencia por medio de una distribución diferente de los alimentos en nuestras comidas. El programa propone lograr un equilibrio entre las funciones del organismo que almacenan y liberan energía, y afirma que con con ello, es posible sentirse lleno de vitalidad y bajar de peso, sin pasar hambre.

¿De qué se trata?

Creada por el Dr. Sears, esta dieta plantea llevar a sus usuarios a un estado metabólico que coloque a su cuerpo en “la zona ideal” donde, de acuerdo con su teoría, el organismo trabaja de la manera más óptima, lo que deriva en un incremento de energía y, debido a la distribución de los alimentos, en la pérdida de libras.

Medicine Net, portal especializado en salud, señala que, de acuerdo con el planteamiento de La Zona, es posible alcanzar este estado ideal, si se aplica la siguiente fórmula a la dieta: Que el 40% de las calorías diarias recomendadas provengan de carbohidratos “favorables”, 30% de proteínas y 30% de grasas “buenas”.

¿Qué puedo comer y qué no, en esta dieta?

La Zona, es un régimen más estricto en cuanto al mantenimiento de los porcentajes mencionados, que en la restricción de alimentos y, aunque sí hace recomendaciones del consumo calórico ideal para cada persona, enfatiza más en comer diferentes fuentes de calorías, que en reducirlas drásticamente.

En un panorama general, este régimen propone dividir el plato de cada comida en tres partes iguales. Un tercio del mismo deberá contener proteínas bajas en grasa. Los otros dos tercios deben completarse con carbohidratos “favorables” como frutas y verduras, y al final puede añadirse una pizca de grasa no saturada.

WebMD, sitio especializado en salud, explica que la dieta de La Zona se basa en:

-    Comer proteínas en cada comida y snacks, en una porción igual al tamaño de la palma de la mano.

-    Consumir el doble de carbohidratos que la porción de proteínas recomendada, y que éstos sean “benéficos” como: Casi todas las frutas y vegetales, leguminosas y granos enteros. Y una porción menor si eliges carbohidratos “desfavorables” como arroz, pasta, pan, tortillas, zanahorias, plátanos o mangos.

-    Elegir grasas insaturadas como aceite de oliva o canola, así como aguacate.

-    Preferir claras, en lugar de huevos enteros y lácteos bajos en grasa que se recomiendan con mesura.

¿Cuáles son los pros y contras?

Medicine Net, señala que esta dieta es más equilibrada que otras que restringen algún grupo de alimentos, y que es saludable su propuesta de controlar el consumo de grasas saturadas. Sin embargo, Healthy Women, portal dedicado a la salud de la mujer, menciona que cuando se toman en cuenta a detalle, el conjunto de reglas y tablas del régimen, puede ser complicado de seguir y por lo tanto de mantener.

Fuentes: Medicine Net, Healthy Women y WebMD