Muchas mujeres en Estados Unidos estaban cada vez más temerosas de que los productos cosméticos que usan diariamente pudieran contener talco con asbesto. Por ese motivo, la Food and Drug Administration (Administración de Alimentos y Drogas, FDA), decidió testear el maquillaje existente en el mercado.

Aunque los cosméticos no tienen que ser aprobados por la FDA antes de salir a la venta, este organismo sí tiene que tomar acción cuando hay un problema o inquietud de salud pública. Ese fue el motivo por el que analizó el talco que comercian cuatro proveedores del mineral, y 34 productos cosméticos de toda clase de marcas y precios, con dos sistemas de análisis distintos.

Los resultados fueron tranquilizadores: la FDA encontró que ninguna de las muestras analizadas contiene asbesto. Estos resultados son informativos, pero el organismo continuará evaluando marcas y proveedores para la tranquilidad y seguridad de los consumidores.

El talco es una sustancia mineral que contiene magnesio, silicio, oxígeno e hidrógeno en su composición, y se usa en cosmética para absorber la humedad, prevenir los grumos, dar aspecto opaco o mejorar el tacto de un producto.

La preocupación proviene porque el asbesto, aunque también es un silicato de origen natural como el talco, se diferencia en que es considerado cancerígeno. Para prevenir la contaminación del talco con el asbesto, hay que elegir con cuidado las fuentes de talco y pasarlo por todas las etapas de la purificación de la sustancia.