A la hora de decorar un ambiente pequeño, es necesario liberar la creatividad y ser muy acertiva. Un error puede echar a perder todo. ¿Quieres conocer un secreto que te sacará de apuros? Es muy sencillo: un espejo puede obrar maravillas, desde agrandar visualmente el lugar hasta modificar una vista y dar personalidad.

Te contamos cuáles son las claves para sacarle el mayor provecho posible. No te las pierdas.

- Un gran espejo como punto focal.
Un espejo grande y con un marco interesante puede vestir por sí solo cualquier espacio, además de agregar pies cuadrados virtuales. Para que cumpla su función, debe ser casi tan alto como la pared. La desventaja en este caso es que debes tomar precauciones, porque los espejos grandes suelen romperse con mayor facilidad. Por ejemplo, evita colocar sillas o muebles móviles cerca de tu espejo.

- Agrupa varios espejos enmarcados en una pared.
Una buena idea es colocar varios espejos con de diferentes tipos de marcos a modo de colección, y crear un rincón especial, al que le puedes agregar una mesa baja con un objeto que los integre, como un jarrón o una escultura.

- Que tu espejo refleje el exterior. Un espejo grande ubicado hacia una abertura que dé a un jardín puede crear la ilusión de que hay una ventana más en la habitación, haciendo que el espacio luzca más grande y más luminoso.

- Sobre gabinetes. Puedes beneficiarte doblemente si forras con espejo las puertas de un clóset o un  gabinete. Lograrás que el lugar se vea más espacioso y a su vez disimularás una pieza que puede congestionar visualmente la habitación.

- Espejos recortados. Para casa modernas con look minimalista, están de moda los espejos recortados para decorar paredes. Se trata de un vidrio con espejo grande, cortado en varias piezas más pequeñas, y que luce fantástico en un hall o entrada que necesita ganar espacio visual.