Hay algo cierto en cuanto al estrés: sientes adrenalina, funcionas a toda velocidad, eres expeditiva, puedes realizar muchas cosas...

Para algunas personas esa sensación las ayuda a sentirse vivas. Tanto es así que se vuelven adictas al estrés. Una vida tranquila, en paz, con alegría, podría ser sinónimo de depresión. ¿Cómo eres tú?

Roxana A. Soto, del blog Mamás Latinas, te cuenta en este interesante artículo los resultados de un estudio sobre las personas y su relación con el estrés.

Según los especialistas, esta conducta despierta en el cerebro sensaciones semejantes a las que producen ciertas drogas adictivas.

Lee esta historia y apuesta por una vida más feliz.