Cuidar a tu piel del efecto envejecedor de los radicales libres, es esencial para mantener su aspecto lozano. Para hacerlo, muchas personas aumentan su consumo de alimentos ricos en antioxidantes, como frutas y verduras; o usan cosméticos con protección solar. Pero todos estos esfuerzos son en vano si se tiene el hábito de fumar.

Las huellas del cigarro
Los fumadores tienen varios puntos en contra de su salud, pero también en contra de su imagen. Al fumar de manera habitual, la piel puede presentar envejecimiento prematuro y debido a signos como arrugas, opacidad y ojeras marcadas, quienes fuman, llegan a lucir un aspecto de mayor edad; así como a presentar cambios de tonalidad, como pigmentación amarilla en el rostro, dedos, uñas y dientes.

La nicotina y el humo del tabaco, también afectan los sentidos del gusto y el olfato y ponen en riesgo tu bienestar y el de tu familia, pues aumentan las probabilidades de desarrollar cáncer.

La Dra. Eva Emperatriz Oliva, del portal IniciativaT.com, explica cómo la toxicidad del cigarro afecta a los órganos y revela las señales que tu cuerpo envía como llamada de auxilio.

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