MIAMI - Estados Unidos ha sido marcado por las guerras. El problema no solo han sido las numerosas bajas de soldados en campos de batalla, sino el alarmante porcentaje que regresa y se encuentra imposibilitado de reintegrarse a la sociedad.

“All Wars End” (Todas las guerras terminan) es un cortometraje de 22 minutos en el que el cineasta colombiano Carlos Londoño analiza el trastorno de estrés postraumático derivado de las guerras. En este trabajo rinde homenaje a uno de sus amigos de la infancia, quien murió desplegado en Baghdad.

“Lo que buscaba más que todo era intentar llamar la atención a la comunidad sobre las dificultades que estaban teniendo nuestros soldados, nuestros familiares, cuando estaban volviendo de las guerras de Irak y Afganistán”, comparte Londoño, quien reside en la Florida.

“Tras la muerte de un amigo mío de la niñez, comencé a buscar maneras de ayudar y encontré ese problema tan grande con PTSD (posttraumatic stress disorder), los que volvían y tenían muchos problemas en familia. Encontré que había un porcentaje muy alto de suicidios. Eran más los soldados que morían por suicido que en campos de batalla”.

Cuando Carlos Londoño supo de la muerte de su amigo, fue como si la guerra hubiera llegado a su propia casa. Había tocado a alguien de su núcleo. Siempre estuvo interesado en los temas internacionales y la situación de Estados Unidos con las guerras. Y ese episodio lo llevó a ir más allá. Fue así como surgió esta producción, para la que que ambientó en Miami la ciudad de Faluya en Irak.

Había en su trabajo un sentido de destino, una sensación de que todo estaba dispuesto para contar su historia, incluso con la música, crucial en la trama, y que fue compuesta por su primo Julián Angel, quien a su vez tiene un hermano Marine.

“All Wars End”, sin embargo, no solo expone el problema, sino que intenta dejar a la audiencia con un tipo de esperanza.

Pero... ¿será que de verdad todas las guerras terminan?, le preguntamos al director.

“Es al menos tener la esperanza -nos dice- de que, aunque las guerras alrededor de uno pueden seguir, uno mismo podría encontrar paz interior”.