El entierro del nieto mayor de Cantinflas este martes en la Ciudad de México estuvo precedido por un violento zafarrancho entre Mario Moreno Ivanova y la prensa.

En medio de empujones y golpes Ivanova pedía que no le pedía a los periodistas que no le pegaran ni le jalaran en medio de un tumulto de periodistas que querían a toda costa conseguir una reacción del hijo de Cantinflas.

El cuerpo de Mario Moreno Bernat, quien presuntamente se suicidó mientras consumía drogas en compañía de un amigo en un hotel de la capital mexicana, fue depositado en la cripta familiar en el panteón español.

En vida padre e hijo llevaron una convulsa relación en la que el difunto hizo serias acusaciones hacia su padre, de quien durante largos años estuvo distanciado, a pesar de que en los últimos meses había existido una reconciliación entre ellos, después incluso, de una denuncia penal, que no llegó a los tribunales mexicanos.