Nueva York - Los sonidos andinos y la música pop se fusionan en el concepto "Andi Pop", con el que la ecuatoriana Mirella Cesa se ha lanzado a la conquista del mercado latino de Estados Unidos.

"Es lo que soy", dijo con orgullo Cesa sobre el sonido que le ha distinguido desde que comenzó su carrera hace seis años y que complementa con un vestuario con los tejidos autóctonos de su país así como de prendas de artesanos ecuatorianos.

La cantante guayaquileña recordó que cuando terminó la escuela en Ecuador viajó a Miami con la intención de prepararse para la carrera que quería comenzar en la música "y es cuando mas anhelé ser ecuatoriana y mis raíces".

"A la hora de definir mi propuesta quise que fuera pop y folclor andino, que hablara de mis raíces, de Ecuador, que no sólo fuera un concepto sino también algo visual y por eso mando a bordar mis pantalones y llevo pulseras hechas a mano", explicó.

"Siento que vamos en el camino de la lucha y no desmayamos de esta fusión, de esta identidad, aunque no le guste a alguien porque esa soy yo", argumentó la joven cantante, quien dijo fue criticada al principio en su país por su "Andi Pop".

Mirella Cesa, que en 2009 ganó en España el premio al Mejor Artista de la cadena de radio Las 40 principales, llegó a Nueva York para presentar su tercer disco de producción independiente "Deseo concedido", pero el primero para el mercado de Estados Unidos, donde se promociona el tema que da título al proyecto.

"Deseo concedido", producido por los cantantes y compositores panameños Los Gaitanes, contiene once temas, seis de ellos compuestos por Cesa, que tiene como invitado en el álbum al famoso salvadoreño Álvaro Torres, con quien interpreta a dúo el éxito de ese artista "Nada se compara contigo", que será su próximo tema en promoción.

"Álvaro sólo ha grabado con Selena, Marisela y Millie Corretjer y ahora conmigo. Hemos reeditado la canción en una versión pop", dijo emocionada la extrovertida cantante.

El disco incluye además un tema compuesto por Cesa, que interpreta a dúo con Los Gaitanes, de los que dijo "les pareció perfecto" su "Andi Pop" porque "ellos están empapados en la fusión" de otros artistas con los que han trabajado.

Destacó que ocho temas de sus producciones anteriores se convirtieron en preferidas del público en su país, tras lo cual comenzaron a contactarle compañías y organizaciones humanitarias de su país y de Colombia para ser su imagen.

Además Unicef la nombró como su portavoz en Ecuador de la campaña que tuvo como lema "sin nutrición no hay educación" y la

Fundación de Niños Especiales (Fasinarm) la nombró su "Madrina de corazón", además durante cuatro años consecutivos se ha unido a la campaña LAZOS que lucha contra el cáncer en su país.

La cantante, que dice quiere mantener una carrera libre de escándalos, aseguró que ha rechazado ofertas de empresas de bebidas porque no es la imagen que busca proyectar.

"Nuestra imagen (con su grupo) siempre ha estado muy vinculada con todo lo que tiene que ver con el apoyo social. Tengo seguidores desde niños, que pueden escuchar mis temas, hasta adultos que valoran la fusión de folclor", aseguró la ecuatoriana, que fue telonera en Panamá para el concierto que presentó Elton John en 2012.

Cesa llama su segundo hogar a Panamá, donde tres de sus temas se colocaron en el tope de las listas de popularidad: "Juego de tres", "La pregunta de cajón" y "Eclipse".

Destacó además que vídeos de sus dos primeros discos han sido vistos por el público en MTV y HTV (EE.UU), Q Música de Argentina y K Music de Colombia.

Recordó que aunque de niña estudió pintura y fotografía, siempre se sintió atraída por la música pero "era muy tímida. La música era algo muy privado mío. Nunca me visualicé en un escenario llamando la atención".

Sin embargo, a punto de graduarse de la escuela superior, consejos de profesores a los estudiantes de que estudiaran lo que realmente les gustara, le hizo cambiar la idea de estudiar arquitectura para lanzarse al mundo de la música.

Cesa, que también ha cantado junto a grandes exponentes como Armando Manzanero, Franco de Vita o Carlos Baute, está feliz de haber tomado la decisión correcta y anhela conquistar al público latino en Estados Unidos.
"La música me transporta a otra parte espiritualmente. Si puedo arrancar una sonrisa a alguien que tuvo un mal día, es mágico", concluyó.