LONDRES - La junta ejecutiva del Comité Olímpico Internacional se reunirá este sábado para observar los últimos preparativos de las olimpíadas de Londres y examinar varios casos de dopaje que datan de los juegos del 2000 y el 2004.

Una semana antes de la ceremonia inaugural, la junta ejecutiva del COI mantendrá su reunión después de días de titulares en la prensa británica que advirtieron sobre supuestos problemas de seguridad, transporte, clima y huelgas.

El COI manifestó plena confianza en los organizadores londinenses, que buscarán tranquilizar a las autoridades olímpicas asegurándoles que tienen todo bajo control.

"No estamos preocupados", dijo el vicepresidente del COI Thomas Bach a The Associated Press. "Esperamos unos grandes juegos".

El presidente del COI Jacques Rogge, que llegó este viernes, manifestó optimismo.

"Pienso que el espíritu de los juegos borrará todo interrogante y que en cuanto comiencen tendremos un ambiente muy positivo", dijo esta semana en una conferencia telefónica.

Uno de los problemas más comentados ha sido el fracaso de la firma privada de seguridad G4S en reclutar suficientes guardias para proteger las sedes, lo que obligó al gobierno británico a convocar a 3,500 soldados más para cubrir el déficit. Otros 1,200 están en reserva.

Rogge dijo que los soldados daban una sensación de "tranquilidad" y aseguró que "no andarán corriendo por allí con ametralladoras".

El dopaje podría ser parte del temario del COI tan prominente como los preparativos para los juegos.

El presidente de la comisión médica del COI, Arne Ljungqvist, dijo a la AP esta semana que está investigando hasta cinco resultados sospechosos descubiertos durante la reexaminación de unas cien muestras de los Juegos de Atenas en el 2004. Las pruebas de confirmación todavía no se han hecho ni se han revelado los atletas ni los deportes involucrados.

Si se confirma casos de dopaje, el COI puede descalificar retroactivamente a atletas, anular los resultados y despojar medallas.