LONDRES - Con una inauguración con bombos y platillos, el ambiente en las calles londinenses se esperaba fuera de celebración total. Sin embargo, motivos como la falta de boletos para ingresar a los estadios o la falta de información sobre eventos desarrollados en distintos lugares de la ciudad, provocaron un sentimiento de desilusión en los seguidores del evento.

"No imaginaba que iba a ser así... Es una verdadera pena", decía Mariana, mientras esperaba en las afueras de las oficinas de Cartan Tours, lugar designado para vender boletos y dar información a ciudadanos de Sudamérica, Centroamérica y el Caribe. Uruguayos, venezolanos, bolivianos, ecuatorianos, también presentes en el lugar, relataban historias similares e intercambiaban ideas en cómo poder hacer su experiencia más satisfactoria.

Afortunadamente el panorama, no tan alentador cambió para fanáticos como Mariana, quienes vieron como la fiesta olímpica en Londres se encendió a partir del súper sábado. En eventos en lugares públicos, en bares, en los alrededores de los estadios, los fanáticos disfrutaron de las competencias más esperadas de los juegos, las cuales estuvieron cargadas de sorpresas y alegrías tanto para los locales como para los visitantes. En el popular Picadilly Circus, sitio escogido por los turistas para reunirse, se vivió una verdadera fiesta que promete extenderse hasta la clausura del evento.