El Super Bowl ofreció este año 47 minutos de publicidad (sin contar los 34 minutos que duró el apagón y en el que la cadena transmitió promociones de sus programas) a marcas que pelean todo el año por colocar sus avisos. Los contratos para esos 47 minutos suelen firmarse con 5 ó 6 meses de anticipación. Son 2820 segundos que cuestan unos 380 millones de dólares. El costo de producción promedio de los comerciales es de 5 millones.

Poder formar parte del selecto grupo marcas que encuentra su lugar en esos codiciados minutos es algo con lo que cualquier publicista sueña.

Martín Mercado es un publicista argentino que un día tuvo una idea brillante que le compró Coca Cola. Primero la empresa de sodas lo lanzó en 2012 en México con el slogan “Miremos la vida con otro Cristal". Inmediatamente comenzó a levantar voces de admiración en todos los rincones del mundo. Ganó todos los premios del circuito (incluído el de Cannes). Sólo tenía pendiente llegar a ese lugar, el olimpo de la publicidad: el Super Bowl. Y lo logró.

Por primera vez en la historia un publicista argentino llegó al Super Bowl, de la mano de Coca Cola, con un anuncio, además, pensado y realizado en su país de origen. Su publicidad “Security Cams”, realizada por la productora Landia y dirigida por Andy Fogwill, llegó el domingo a más de 300 millones de personas solo en EE.UU.

Mercado y Fogwill recopilaron durante cinco meses imágenes de cámaras de seguridad de todo el mundo en busca de situaciones románticas, escenas de amor, encuentros de amigos, hechos heroicos... Con ese material, y de fondo el tema “Give a Little Bit”, de Roger Hodgson, crearon una pieza inolvidable.

No te lo pierdas. Déjate emocionar.