El Primer Ministro británico David Cameron invitó al equipo de rugby ganador del torneo australiano, los Lions a tomarse unas fotos y celebrar su triunfo con el político.

Como ya es tradición en todo el mundo, en el evento no puede faltar el tradicional posado, así que David Cameron se puso manos a la obra.

Una vez congregados todos los miembros del equipo se dio paso a la sesión de fotos.

Todo iba muy bien hasta que a uno de los jugadores se le ocurrió la "graciosa" idea de, ni corto ni perezoso, ponerle las orejas de conejo al ministro.

Aunque solo fueron unos segundos, el jugador ya pasó a la historia de las imágenes virales y el pobre Cameron, ni cuenta se dio.

Al ver el lío en el que se había metido, salió y ofreció sus disculpas al ministro por haberle hecho ese gesto durante la sesión.