El portavoz de Vladimir Putin salió al paso de los rumores sobre un presunto robo cometido por el presidente ruso al apropiarse de un anillo que caracteriza al ganador de la Super Bowl.

Fue concretamente en el verano de 2005 durante una reunión de negocios que Putin mantuvo con un grupo de empresarios estadounidenses cerca de San Petersburgo (Rusia).

En aquella cita se encontraba Robert Kraft, que acudió ataviado con el anillo de la XXXIX Super Bowl que los Patriots habían conquistado frente a los Philadelphia Eagles. Una auténtica joya de casi cinco quilates con diamantes incrustados y valorada en unos 25.000 dólares.

Según reveló Kraft en una entrega de premios el jueves pasado: "Me quité el anillo y se lo enseñé a Putin". "Y va y se lo pone diciendo: 'Podría matar a alguien con este anillo'", relató el propietario de los Patriots.

Kraft dejó que Putin se lo probara y, segundos después, le tendió la mano para recoger el anillo. Pero aquí llega lo sorprendente de la historia: en lugar de devolverle la joya, el presidente ruso la introdujo en su bolsillo sin mediar palabra y, rodeado de guardaespaldas, se dio la vuelta para sorpresa del dueño de los Patriots.

"Entonces se lo metió en el bolsillo, antes de ser rodeado por tres tipos de la KGB (sic) y abandonar la habitación", declaró Kraft.

En respuesta, el portavoz de Putin, Dimitri Peskov, aseguró que el anillo fue un "regalo" del propietario de los Patriots. "Estaba a 20 centímetros de él y del señor Putin. Ví y escuché cómo el señor Kraft le entregó el anillo como un regalo. Lo que dice ahora Kraft es muy raro", explicó en comentarios recogidos por la cadena CNN.

Kraft, que no se ha pronunciado sobre esta contestación del portavoz, indicó que llegó a pedir oficialmente la devolución del anillo, pero la Casa Blanca le pidió que considerara la pieza como un regalo para el presidente ruso para no empañar las relaciones con el Kremlin.

En la actualidad, el anillo de la polémica reside en la biblioteca del Kremlin como símbolo de las "buenas" relaciones entre EEUU y Rusia.