Ha dicho que no competirá más en representación de Cuba y sus razones tendrá.

El vallista campeón Olímpico de Beijing 2008 cierra las puertas de su carrera en la isla con solo 26 años, una edad en la que la mayoría de los atletas gozan de sus mejores momentos en la cima del atletismo.
 
Pero la retirada de Robles en realidad no tiene nada que ver con el deporte o sus lesiones.
 
Robles ha roto con las autoridades cubanas porque en la isla no se le ha tratado como el esperaba, según dijo.
 
Durante los últimos tiempos el valllista mantuvo una relación tensa con el Instituto de Deportes cubano. La misma institución que le ha privado de la mayor parte de sus premios en metálico. Una práctica común en Cuba bajo el argumento de que el reacudo de divisas sirve para desarrollar el deporte revolucionario.
 
Atrás quedan sus títulos y records. Dayron Robles dice adiós entre regaños de funcionarios cubanos y el aplauso de otros atletas que como él, también sienten que han sido estafados.